Cómo cuidar las rodillas para poder caminar hasta los 100 años sin necesidad de una artroplastia
Muchas personas piensan que, si se padece artrosis de rodilla, al final habrá que someterse a una artroplastia de rodilla.
Sin embargo, si se comprende con exactitud la estructura de la rodilla y se adoptan hábitos de vida que reduzcan la carga sobre la articulación, además de practicar ejercicio de forma segura, es posible mantener la rodilla sana durante mucho tiempo sin necesidad de cirugía.
A continuación, hemos recopilado información sobre la estructura fundamental de la rodilla, los estadios de la artritis, los hábitos que dañan la rodilla y los ejercicios para protegerla.

• Comprender la estructura fundamental de la rodilla
La rodilla está formada por huesos, ligamentos y dos tipos de cartílago.
Si se comprende esta estructura, queda claro qué comportamientos dañan la rodilla y qué ejercicios son beneficiosos.

1) Ligamentos (ligamentos cruzados y ligamentos laterales)
- La función de unir los huesos entre sí
- En particular, el ligamento cruzado es una estructura fundamental que impide el movimiento de vaivén de la rodilla hacia delante y hacia atrás.
- En caso de lesión, la rodilla puede volverse inestable y la artritis puede avanzar rápidamente, por lo que hay que tener cuidado.
2) Cartílago semilunar (cartílago blando)
- Cartílago en forma de media luna situado entre los huesos de la rodilla
- Es fácil sufrir lesiones al agacharse repentinamente o al realizar movimientos de torsión
- En caso de desgarro, a veces se realiza una intervención quirúrgica para repararlo mediante endoscopia.
3) Cartílago articular (crisura)
- Cartílago de unos 3 mm de grosor que recubre los extremos de los huesos
- Actúa como amortiguador para que los huesos no choquen entre sí
- Cuando se desgasta por completo, la artritis avanza rápidamente.

• Grados de la artritis (escala de KL)
Los estadios de la artritis a los que se refiere el hospital son los grados KL, que se determinan a partir de los resultados de las radiografías.
Etapa 1
- Los huesos están correctamente alineados y el cartílago se conserva en buen estado
- Espacio amplio entre los huesos y aspecto limpio
Fase 2
- El espacio articular empieza a reducirse muy ligeramente
Etapa 3
- El espacio articular se reduce notablemente
- Se produce fricción entre los huesos y aparecen signos de osificación
- Aumento de los osteóforos (crecimiento óseo en forma de púas)
- Aparición de dolor incluso en la vida cotidiana → Es necesario un tratamiento, como inyecciones o endoscopias
Etapa 4
- Estado en el que los huesos están completamente en contacto entre sí
- Piernas con forma de «O» y dolor intenso que persiste incluso por la noche
- Etapa en la que, por lo general, se plantea la cirugía de prótesis de rodilla

※ Aspectos a tener en cuenta a la hora de decidir someterse a una intervención quirúrgica
Aunque en la radiografía se observe un estadio 4, si el dolor no es intenso, no hay necesidad de apresurarse a operarse.
La decisión de operarse debe tomarse tras evaluar de forma global la edad, la intensidad del dolor y las molestias en la vida cotidiana.
• Los principales culpables de los problemas de rodilla y los hábitos que hay que evitar
Cuando se produce una lesión en la articulación de la rodilla, la zona que se daña en primer lugar es la parte posterior del menisco.
Las siguientes conductas son especialmente peligrosas.
1) La postura en cuclillas
- Las posturas en las que se doblan mucho las rodillas o se retuercen ejercen una gran presión sobre el cartílago.
- Evitar pasar mucho tiempo en el suelo y realizar las tareas domésticas en cuclillas
- Es más seguro llevar un estilo de vida en el que se utilicen sillas y camas
2) Exceso de ejercicio de marcha
- Caminar entre 10 000 y 20 000 pasos a pesar del dolor supone una gran carga para las rodillas.
- Si se siente dolor, es imprescindible reducir la cantidad de tiempo que se dedica a caminar.
- Todas las actividades físicas, como el senderismo y el paseo, deben realizarse únicamente dentro de los límites en los que no se sienta dolor.
• Ejercicios de fuerza seguros para proteger las rodillas
Para reducir la carga sobre las rodillas, es imprescindible fortalecer el cuádriceps, el músculo de la parte anterior del muslo.
1) Ejercicio de elevación de piernas
- Siéntate en una silla, estira las piernas hasta que queden en línea recta, levántalas y mantén la posición durante unos instantes.
- Al no doblar las rodillas, es posible fortalecer los músculos de los muslos sin forzar las articulaciones.
- Si te duele al hacer sentadillas, sustitúyelas por este ejercicio
2) Sentadillas seguras (mini sentadillas)
- Ten cuidado de que las rodillas no se adelanten más allá de la punta de los pies
- Realízalo con sentadillas ligeras, llevando ligeramente las caderas hacia atrás
3) Montar en bicicleta estática
- El ciclismo al aire libre conlleva el riesgo de caídas y situaciones imprevistas
- La bicicleta estática permite fortalecer la musculatura de las piernas de forma segura
• Para evitar una artroplastia de rodilla y mantener las rodillas sanas:
- Si se comprende la estructura de la rodilla, queda claro cómo cuidarla
- Estar en cuclillas y caminar en exceso son las principales causas de lesiones articulares
- Los ejercicios para fortalecer el cuádriceps son fundamentales para reducir la carga sobre la rodilla
- Si se siente dolor, es imprescindible ajustar la intensidad del ejercicio.
- La decisión de someterse a una artroplastia debe tomarse tras evaluar de forma integral el dolor y la pérdida de funcionalidad.
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