Han pasado dos meses desde que me sometí a una corrección de los ojos con adherencias naturales y a una incisión en el laberinto, y los cambios ya son evidentes.
Antes de la cirugía estética, tenía un pliegue mongólico muy marcado y carecía de doble párpado, por lo que me preocupaba mucho que la parte interior de mis ojos pareciera oprimida. En las fotos, mis ojos parecían pequeños y mi expresión, difusa, así que, tras darle muchas vueltas, finalmente me decidí a operarme. Fui a una consulta en la clínica Almond de Nonhyeon, donde analizaron con precisión el estado de mis ojos y me explicaron que la combinación de doble párpado por adhesión natural, corrección del contorno de los ojos y incisión en el ángulo interno sería la mejor opción para conseguir una mirada natural y definida. Ahora han pasado dos meses desde la operación…